REFLEXIÓN: NANOWRIMO 2023
Pues ya se ha acabado noviembre y ha vuelto diciembre (un besito a las que celebramos), y eso significa que ha terminado el NaNoWriMo de este año. Y aquí una que se ha prestado a superar el reto, como los dos últimos años, con este tres.
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| Logo oficial del NaNoWriMo. |
Procedo a exposearme aquí y ahora, el primer NaNoWriMo que me apunté al reto, en 2021, conseguí reunir unas 35.000 palabras (el inicio de mi primera novela), y el segundo, en 2022, sí que lo logré (siguiendo con esa misma novela), consiguiendo llegar a las 51.000 palabras.
Y este año, habiendo recién terminado el primer borrador de esa novela, no me apetecía embarcarme en otro gran proyecto, y tras darle muchas vueltas, e incluso plantearme no presentarme al reto, decidí pedir a varios amigues que me lanzaran palabras aleatorias, de las cuales yo sacaría cada día un relato diferente, con la intención de que cada uno rondase las 1667 palabras (las necesarias para alcanzar el reto a fin de mes). Esto venía por varios motivos, entre ellos, despejarme de las grandes historias, practicar escenarios que no había podido o no me había atrevido a escribir antes, y sobre todo, disfrutar escribiendo, que es para lo que estoy aquí, es mi cosa favorita del mundo.
Spoiler: sí, conseguí el reto y fue el año que más palabras junté (¡¡60.309!!).
Otro spoiler: no escribí un relato diferente cada día, porque hubo días que me enamoré de lo que estaba contando y seguí con esa historia en lugar de empezar una nueva.
En cuanto a lo de despejarme de grandes historias. Sí, hay cosas que tengo pensadas, historias que quiero contar, mucho más grandes y más largas que los relatos de este mes, ideas que tengo apuntadas en diferentes estados de desarrollo, y sí, ideas de las que quería despejarme. Ojo, no deshacerme, nada de eso. Pero sí que quería probar cosas diferentes y en algunos momentos, mucho más mundanas.
En cuanto a lo de practicar escenarios diré que mi mente nunca está de vacaciones. Creo que hablo por todes les artistas cuando digo que nuestras mentes nunca desconectan por completo, que siempre están pensando en diferentes posibilidades, diferentes formas de expresar algo, o la manera en que cada une lo haría. Y hay muchas posibilidades que inevitablemente se quedan fuera cuando estás contando una historia que requiere mucho tiempo y mucha planificación. Y eran esas situaciones las que quería rescatar, además de practicar algunas que nunca había escrito o nunca me había atrevido a escribir.
En cuanto a lo de disfrutar, sí, eso era lo principal. Intentar no ponerme mucha presión (fracasé estrepitosamente). Después del verano hubo un momento en que me quemé un poco de todo lo que tenía que ver con escribir, a pesar de que mi mente seguía creando. Y este mes, aunque ha habido días en los que me apetecía una castaña el ponerme a escribir, creo que todos los días me senté delante de una página en blanco y decidí que las tenía que rellenar. No había otra. Lo iba a hacer, sí o sí. Simplemente, tomé esa decisión.
Cuando empecé a planear esta aventura, el 31 de octubre (sí, un día antes de empezar), inspirada hasta cierto punto por el inktober, entraba en mis planes publicar los relatos con el objetivo de que estuvieran disponibles para que cualquier persona que quisiera llegar a ellas (porque para mí, mis historias tienen género femenino por ninguna razón) pudiera leerlas. Eso es algo que sigue en pie, y tras plantearme AO3 y Wattpad, decidí que el mejor lugar para tenerlas todas juntas era este blog, que para algo lo tengo.
Después de publicar dos (que hoy retiré y volverán a estar disponibles en breves), me di cuenta de que era para mí algo insostenible corregir el relato del día anterior y escribir el correspondiente a ese día el mismo día, y decidí huir hacia delante, que es lo que mejor se me da, para bien o para mal. A partir de hoy, y durante este mes y quizá un poco más allá, comenzaré el proceso de revisión y edición y según vaya acabando iré publicando. Para mis dos unidades de fan (un beso mamá), no preocuparse. No penséis que me he olvidado. Además, he pensado que estaría bien añadir una nota al final con alguna curiosidad. A mí es algo que me gustaría leer.
Por último, hablamos un poco de estadísticas, aunque recalcar que no me parece lo más importante y nadie debe tomar esto como la vara para medir nada. El NaNoWriMo es un reto personal, y si llegáis a juntar 2.000, 5.000, o 10.000 palabras, no habéis fracasado. Son palabras que no habrías escrito de otra forma, y eso, siempre es un éxito en mi manual. Conseguir 35.000 palabras en mi primer NaNoWriMo, poniéndome por primera vez enserio a escribir una historia es algo que no me llegué a imaginar ni en mis sueños más salvajes.
Dicho eso, esta es mi progresión en el NaNoWriMo 2023:
Como se puede apreciar en la gráfica, hay dos relatos en especial que me hicieron despegar con respecto a la línea del NaNoWriMo e ir para arriba imparable. El primero corresponde al día 6, con la palabra OTOÑO. El segundo, corresponde al día 22, con la palabra SIGILO. Supongo que la inspiración me abrazó bien fuerte, y conseguí volar como hacía tiempo no lo hacía.
Y la conclusión sería que a pesar de que algún día ha sido duro, no me arrepiento nada de nada haber participado un año más. Podría decirse que estoy: satisfecha.
Nos vamos leyendo. x.



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